domingo, 15 de enero de 2017

El manzano


Como un sonámbulo abría la ventana de la habitación, veía con consternación al enorme manzano, allí seguía cargado de fruta, después se encaminaba a ver a su hijito, tendido en la cama dormido, rodeado de guirnaldas de flores congeladas junto a él; siempre sería niño, sin crecer ni menguar.

"Ten cuidado al subirte al árbol hijo, es muy alto para ti, y te puedes caer". Y se cayó, al intentar agarrar a una mariposa sentada sobre una manzana.

Victoria, Paloma y Esperanza cuidaban con celo de su padre aunque éste ya estaba en su mundo. No desfallecieron hasta el nacimiento de Pedrito aún a sabiendas de poner en peligro la salud de Rosa su mujer, quien a esas alturas era una sombra de aquella chica que conoció en casa de unos amigos, fue languideciendo poco a poco hasta secarse del todo.

Desprovisto de su compañera, sintió el desagarro de la que creía era la razón de su existencia; se equivocó, pues el niño parecía colmarle la vida, quizá intentó suplir la muerte de la madre aferrándose al pequeño.

De pronto, el aire se había vuelto denso, olía a podrido; el motor se había parado, sonaba el zumbido de un moscardón incesantemente, taladrando sin descanso su cerebro, subiendo el volumen de una forma escandalosa, a punto de estallar de desesperación.

Abrió de golpe los ojos, el sol se colaba a rayas a través de la persiana; el olor a café llega hasta la nariz, siente cantar al pajarillo, se toca la frente sudorosa y respira hondo incorporándose a coger la bata.

Un frutero lleno de manzanas verdes, tostadas calientes, el humeante café y la sonrisa de Rosa le esperaban.

¡Qué alivio!

GREGORIO GIGORRO
"Cádiz"
´Tinta y acrílico sobre tabla entelada
Firmado margen inferior izquierdo y fechado en 2017
Medidas: 24 x 19 cm


En Aranjuez a 15 de enero de 2017

jueves, 12 de enero de 2017

Tormento




La princesa Florinda contaba las jornadas esperando el rescate ansiado, sabía que un día su príncipe la libraría del tormento en el que se hallaba sumida. Encerrada en una torre dorada, rodeada de ataduras de papel pintado de flores y pájaros de mentira, tenía la certeza de la existencia de una vida plena tras los altos muros, cuyos ventanales dejaban ver las mariposas, las bandadas de pájaros que surcaban el cielo.
Gracias a una paloma mensajera recibía las noticias del príncipe, sabiendo de las pesquisas de éste para liberarla de una oscura maldición que le había llevado a este estado. Por él sabía del estado del mundo, hecho jirones debido a los desmanes cometidos por la especie humana. Sufría con entereza el paso del tiempo, la ausencia del cambio de las estaciones, tenía una dueña ciega que cuidaba de ella, el único vínculo con la tierra que sin embargo era aleccionador pues sentía en su interior aún más fuertes las ganas de volar, de dejar atrás aquella cárcel.
Tenía la seguridad de que solo había que esperar, pues de tanto buscar la buena suerte un día luminoso su príncipe, montado en su corcel blanco llegaría escoltado por un tropel de pájaros cantarines con un cargamento de flores de todas clases, formarían una alfombra tupida y perfumada hasta la entrada del castillo; a la señal de su señor, ella empujaría el portón que se abriría suavemente de par en par.
Florinda saldría con los pies descalzos, sus mejores galas le mostraría y nada de lo importante se abría marchitado, sus ojos vivaces le sonreirían diciendo: "Te  he estado esperando desde siempre".
GREGORIO GIGORRO
GREGORIO GIGORRO
Bocetos para platos de postre
Rotulador y acrílico sobre papel
Firmado y fechado en 2016
Medidas: 21 cm de diámetro cada uno



En Aranjuez a 12 de enero de 2017

miércoles, 4 de enero de 2017

Unas letritas


Queridos Reyes Magos:

     Me llamo Lucía, soy una niña de ocho años, aunque me he portado muy bien no voy a pediros que me traigáis ningún regalo este año.

     Me gustaría mucho que os llevarais la enfermedad de mi mamá porque muchas veces la veo cansada, será por el cerro de medicinas que toma, que mi padre tenga más trabajo, cuando eso sucede, está contento y menos nervioso y saca tiempo para jugar al perro conmigo y con mi hermano, ah, que también se lleve los demonios que le hacen ser tan travieso; que la crisis de la que hablan tanto mis papás también se vaya, así nos podrán comprar más chuches sobre todo para mi hermanito, él nació antes que yo, pero siempre le llamo así, además quiero que se queden mis abuelos porque nos cuidan mucho y miran por mis padres, como dicen ellos.

     Tened mucho cuidado con el viaje, pues aunque sois magos, hay muchas guerras que sortear en vuestro camino;  todos los regalos que traigáis dádselos a los niños de esas guerras, nosotros aquí tenemos ya suficientes, de paso convenced a los gobernantes que encontréis para parar de una vez de hacer sufrir a los pueblos, a los niños y a todo bicho viviente,

     Os deseo un feliz viaje, ah, no se os ocurra entrar por la chimenea, este año la hemos encendido.

GREGORIO GIGORRO
"La elefanta azul"
Acrílico  y tinta sobre cartón
Firmado y fechado en 2017
Medidas: 17 x 26 cm

En Aranjuez a 4 de enero de 2017