domingo, 13 de septiembre de 2026

De corazón

 Con el corazón en la mano les diré sinceramente que este músculo importantísimo encargado de esparcir sangre a través de nuestro cuerpo, tiene al mismo tiempo un poder arrollador porque en él hay mucha pasión y poca cabeza.

Y eso lo saben las personas creadoras en todos los campos; esas corazonadas que se dan la mano con el alma volando por mundos soñados y que ponen el barco de la imaginación en marcha surcando mares desconocidos para dar lo mejor de uno mismo a los demás, esa chispa que desafía a la razón para tocar a veces el cielo infinito.

Entonces pierdes la cabeza porque no estás donde parece sino en otros lugares lejanos, te emocionas con la música, la pintura, el amor en el sentido más amplio, te enfureces con las miserias humanas o te alegras de los logros conseguidos..., mil y una sensaciones subiendo y bajando cuestas, montes y valles para continuar el camino que te has trazado; dichas andanzas se pueden hacer solo pero en buena compañía se llega más lejos y mejor.

Sabemos de las riquezas que poseemos por el contrario desconocemos el tiempo que nos queda asi que vivamos disfrutando del presente pues es el mejor regalo, sin importarnos que haya nervios, calma, emoción, temor o miedo ante cualquier nueva aventura y que nunca en nuestra vida el encefalograma sea plano, se lo digo de corazón.


GREGORIO GIGORRO
Boceto para zócalo cerámico 2026



En Aranjuez a 13 de septiembre de 2026


domingo, 16 de agosto de 2026

El Palacio del último Virrey del Perú

 Es un verdadero placer, un lugar en el cual reina la calma y el silencio, donde te despiertan las campanas de San Dionisio mientras los mirlos cantan en el jardín bajo tus pies.

Un palacio sin embargo situado en el corazón de Jerez de la Frontera del que es aconsejable saber que viene de muy lejos. En el siglo XIII Alfonso X el Sabio tras la reconquista de Sevilla dejó unos cuantos caballeros para proteger la plaza, que ha sido y sigue habitado desde entonces por los herederos de dicha estirpe, donde vivió el último Virrey del Perú cuando éste tenía una extensión mucho mayor que la actual nación; ahora te abre las puertas su propietario.

Tanto tiempo transcurrido nos ha dejado un edificio neoclásico que custodia un patrimonio relevante en pinturas de Rubens, Zurbarán, Arellano entre otros, un mobiliario extenso de los estilos imperio y alfonsino, lámparas de la Granja, alfombras de la Real fábrica sin olvidar una colección de cerámica interesantísima, hasta el comedor de gala se haya dispuesto para una cena incluyendo los menús de la época.

El ala construida a un costado para albergar ilustres personajes a principios del siglo XX actualmente sirve para los huéspedes que quieran disfrutar de este lujo, doy fé que lo es porque te sientes como en casa; el jardín con sus bancos de cerámica azul, los detalles regionalistas de los años 20 como la cerámica, la rejería, las copas ornamentales, los árboles centenarios, los arriates olorosos, la piscina cuyo agua brota de unos relieves de raigambre romana y el silencio roto por las risas juguetonas de los hijos del dueño con los que puedes charlar representa todo lo contrario a los ambientes asépticos e impersonales de tantos establecimientos del ramo.

Para mi es muy importante conservar el patrimonio recibido dándole una utilidad, no es el único caso que conozco pero me consta que en este sentido en el terreno privado no es frecuente, no obstante en el sector público los paradores instalados en monasterios, palacios o castillos hacen también su labor.

En el caso que nos ocupa lo maravilloso es vivir una estancia en un lugar íntimo que te resulta familiar, con pocas habitaciones, por cierto decoradas con primor a base de muebles pertenecientes a la misma época del palacio.

Todo ello se encuentra en el centro histórico a dos pasos de la catedral, San Mateo o la plaza del Arenal en Jerez una ciudad de sobra conocida pero de la que poco se conocen sus monumentos no así los vinos, la feria, el circuito de motos o el festival flamenco.

Una experiencia enriquecedora regada por el buen vino, sazonada por el trato impecable de sus moradores, continuada en la calle por sus gentes cercanas y calurosas que parecen regalarte el tiempo del que muchos carecemos.



Jardín del Palacio del Virrey Laserna
Jerez de la Frontera (Cádiz)



En Aranjuez a 16 de agosto de 2026




domingo, 2 de agosto de 2026

¡Fuego!

 Cuando se quema un monte se mata la vida, la gente que había en el lugar, los animales, las plantas; solamente se salvan los recuerdos que hemos tenido desde la más tierna infancia hasta la vejez.

No han transcurrido ni quince días desde la victoria de España en el mundial y de aquella eufórica alegría hemos pasado a vivir este acontecimiento tan sangrante como dramático, anunciado a voces por los habitantes de los pueblos y campos afectados que sucumben bajo las llamas.

Puede haberse debido a muchas causas pero la falta de prevención es determinante sino pastan los rebaños, no se recoge la leña tampoco se limpian los cortafuegos además de contar con la presencia de pirómanos sucede lo que estamos viendo. Eso lo saben bien los lugareños que lo han denunciado con frecuencia y mucha preocupación; si ellos han cuidado su medio de vida durante cientos de años algo tendrán que decir al respecto y muy poco las personas desde sus despachos que a tenor de sus decisiones dejan claro que no han pisado el campo ni por asomo.

Cuando era pequeño si se producía un fuego tocaban las campanas, todo el pueblo acudía como una piña a sofocarlo armado de picos, palas, azadones, lo apagaban solos, todo era muy sencillo.

Ahora todo es muy complicado y muy caro, la realidad es que a la región de Madrid le tocaba este año salpicando a todas las provincias limítrofes como el año pasado sucedió en Orense, Zamora entre otras.

Despuès de protocolos y más protocolos los que realmente apagan los fuegos son los vecinos de cada pueblo con sus propios medios que no son muchos, en este sentido con solo siete hidroaviones para toda España no se pueden hacer milagros mientras tanto por parte del ejecutivo se destinan ingentes cantidades de dinero a sufragar proyectos en países como Marruecos o Egipto por citar solamente dos ejemplos de los muchos que hay.

De un tiempo a esta parte aquí como en el resto de Europa el sector primario se lleva la peor parte del pastel, se está haciendo la vida imposible a agricultores, ganaderos y pescadores y con las cosas de comer no se juega; todo ello en aras del llamado cambio climático, de la famosa agenda que todos conocemos.

Insisto la región de Madrid está rodeada por un gigantesco incendio y como en otras ocasiones anteriores citemos el terremoto de Lorca, el desastre de La Palma, la riada de Valencia... las ayudas aunque se hayan prometido llegan tarde o nunca porque a la hora de la verdad como queda dicho más arriba son los propios vecinos los que se mojan.

Un país somos todos y ante cualquier tragedia la respuesta debe ser unánime como ocurrió con el fútbol

Mientras las pavesas continúan desperdigadas por doquier, la ruina, la destrucción y la pena se adueña de hombres y mujeres que han perdido lo que habían levantado con su sudor.

¿Quién se hace cargo de todo lo desaparecido: casas, enseres, negocios, el pulmón verde que representa esta parte del país, quién?

Hay que prever y proveer para evitar males mayores, no digo que una chispa encendiera el desastre pero el terreno estaba y sigue estando abonado con la dejadez más absoluta con una normativa hecha para que se destruya el medio que nos da de comer así que se han juntado el hambre y las ganas.

Mi más sincero reconocimiento para todos aquellos que defienden lo suyo con mucho corazón  y muy pocas herramientas; por cierto las llamas siguen devorando a fecha de hoy el Valle del Tiétar en Ávila.


En Aranjuez a 2 de agosto de 2026



domingo, 26 de julio de 2026

El aparcamiento

 

A la sombra con el ruido de los surtidores y el agua cambiando de formas caprichosas bajo las palmeras, el suelo tapizado de petunias, clavellinas, tan cuidado al detalle me encuentro a dos pasos del cine.

De pronto recordaba "Cinema paradiso", me hacía pensar cuanto ha cambiado todo, de hecho aquella película cuenta eso precisamente, estoy en un centro comercial, la catedral de nuestro mundo que tanto proliferan a la entrada y salida de las ciudades donde se puede comprar casi de todo; desde comida, ir a un restaurante, abundan en este sentido las hamburgueserías y pizzas también hay muebles, decoración, ropa de todas las marcas habidas y por haber hasta puedes ir al cine.

Antes todo lo que he mencionado se hacía dentro de la ciudad, de cualquier ciudad con sus tiendas de todo tipo sin embargo de un tiempo a esta parte se concentra en un espacio perfectamente delimitado, construidos de forma funcional, provistos de rótulos grandes con colores chillones, todo ello en torno a una plaza ajardinada sin descuidar los accesos y el consiguiente aparcamiento de dimensiones acordes a el recinto en cuestión.

Mientras tanto las ciudades se vacían de establecimientos de todo tipo, de gente que pasea, ve escaparates, se deja ver, ahora casi todo está en estos lugares de ocio tan de moda y lo que falta está en casa viendo una serie de cualquier plataforma digital mientras tomas comida que por supuesto te sirven a domicilio, de esta manera todos estamos en casa tan ricamente.

Vayas por donde vayas no importa que ciudad o pueblo las calles se van quedando desiertas, da igual la estación del año.

Si lo que quieres es pasear tranquilo, perfecto aunque si por el contrario te gusta el bullicio de la gente vete a cualquier lugar turístico de nuestro país y el ambiente lo proporcionan los turistas y sus guias, en cuanto se marchan queda un decorado hermoso y poco más.

Tomando el ejemplo de una ciudad de 80.000 habitantes menos de 10.000 viven en el casco histórico, hay muchas que están en este caso, cuentan con un relevante patrimonio histórico pero se han convertido en auténticos parques temáticos, ha desaparecido el ambiente que había, muchos de sus habitantes ahora residen en barrios nuevos con servicios de todo tipo, más comodidades, todo ello rodeando a las viejas ciudades, sin olvidar que dentro de éstas se mutiplican los apartamentos turísticos y disminuyen o desaparecen los negocios familiares.

¿Qué hacemos con todo lo que hemos recibido a través de los tiempos?, la vida está en otro lado, en los lugares citados permanecen los museos, la hostelería, tiendas de recuerdos en la mayor parte de dudoso gusto y poco más.

¿Podría ser posible armonizar lo viejo y lo nuevo en un mismo espacio?

Yo creo que siempre hay un camino de por medio entre las grandes superficies, el negocio familiar, los avances tecnológicos y lo que pienso es que no hay voluntad real para enderezar esta situación.

El caso es que estoy a punto de entrar a ver la película en el centro comercial donde me encuentro.

GREGORIO GIGORRO
Coche 
Acrílico sobre papel  1998
35 x 50 cm

En Aranjuez a 26 de julio de 2026


domingo, 5 de julio de 2026

Milano

Cuatro días en la capital de la Lombardía dan para dejarte seducir, sorprenderte por lo nuevo, lo desconocido, parándote en cualquier sitio, una calle curiosa, sentarse en un parque, hablar con cualquiera, equivocarte de tranvía..., siempre huyendo de lo marcado por el turismo convencional.

Milán es una ciudad opulenta, elegante, dinámica; verdadero motor de la economía italiana aunque le viene de lejos. La estación central de arquitectura colosal te da la bienvenida al llevar de Malpensa uno de los aeropuertos con que cuenta para desembocar en una amplia plaza en la cual descolla el rascacielos Pirelli recordando de lejos al Flatiron neoyorquino, de dicha plaza parte una avenida de edificios modernos, sobrios con la misma altura y soportales hasta desembocar en la plaza de la República, nudo de comunicaciones; los tranvías amarillos de interior de madera y su ruido machacón dan la nota de otro tiempo.

Es callejear hacía el centro descubriendo hermosos palacios entre edificios actuales, tambien es un centro relevante de moda y diseño, salpicado de tiendas con cuidados escaparates, en este sentido es llamativo el cuadrilátero formado por las calles Montenapoleone, Spiga, Manzoni..., donde se dan cita las marcas como Fendi, Armani, Ferragano, Dolce Gabbana pero no se trata solo de ropa porque no se puede perder las zapaterías, joyerías, perfumerías, galerías de arte, tiendas de decoración, como tampoco olvidar museos de la talla de la pinacoteca Ambrosiana o la de Brera.

Una urbe donde convive la tradición y la modernidad sin problemas porque la vida no se para.

Lo mejor de Milán es perderse y de pronto descubrir una fachada modernista en una calle desierta mientras comienza a llover, hablar en una galería de arte un rato con el dueño mientras ves una exposición, echarse unas risas con unos chicos tomándose una cerveza al lado del teatro de la Scala, por cierto te sobrecoge ver el estado en que quedó debido a los bombardeos durante la segunda guerra mundial al mismo tiempo te emociona ver el interior, rememorando las voces de los mejores del bel canto no obstante vimos poco ya que la sala estaba oscura pues había una prueba de luz y sonido, al otro día se estrenaba Nabucco ni que decir tiene que las entradas se habían agotado.

También es entrar en cualquier iglesia o establecimiento, darte un respiro en el bar Brera a un paso de la pinacoteca del mismo nombre , soberbio edificio que custodia obras tan importantes como El Cristo yacente de Mantegna o Los desposorios de la Virgen de Rafael, es un museo particular, puedes  disfrutar de buena pintura italiana, ver como restauran obras o dibujar, pues hay a disposición del visitante asiento, lápiz y papel en algunas salas.

Sentir el órgano rotundo del Duomo y asistir a misa cantada, todo un gustazo en aquella mañana soleada para continuar después hasta las terrazas de dicho monumento adornado literalmente de agujas, unas 135  coronadas por estatuas que a su vez decoran todas las fachadas de esta catedral gótica comenzada en el siglo XIV y cuya construcción se dilató hasta bien entrado el siglo XX.

Desde lo alto a tus pies está la Gran plaza llena de gente, la Galería Vittorio Emanuele, primer centro comercial donde se utilizó por primera vez el cristal y el hierro; desde arriba divisas toda la ciudad y hasta en los días claros puedes ver los Alpes Suizos.

Pero lo que realmente me conmovió fue El cenáculo de Leonardo es sencillamente genial sin olvidarme por supuesto de citar el castillo Sforzesco, el delicioso paseo por el parque Sempione o qué decir de las basílicas de San Lorenzo, San Ambrosio, San Eustorgio..., en fin no quiero cansarles aunque solo fuera para ver la obra de Leonardo volvería mañana mismo y porque además insisto es la ciudad de la moda, se ve en la calle, en sus gentes elegantes hasta para ir al comprar el pan o montar en bicicleta.

GREGORIO GIGORRO
Cuaderno milanés 2026



En Aranjuez a 5 de julio de 2026


miércoles, 3 de junio de 2026

Con los cinco sentidos

 Me despierto con el ruido de la lluvia en los cristales

mientras el mirlo canta, volando de rama en rama;

el aire huele a limpio después de la tormenta,

me llega el aroma del café recién hecho desde la cocina;

un gato asoma entre la madreselva y el granado empieza a florecer,

en lo alto un avión cruza el cielo gris oscuro de la mañana.

Agradezco estas sencillas cosas a todos estos sentidos

porque me sitúan sobre la tierra desnuda que un día seré.

Si añadimos a los anteriores ya mencionados el sentido común

que no abunda mucho ahora, 

si nos damos cuenta que la vida es una obra con final trágico,

nos dejaremos de sandeces, zarandajas y otras tantas tonterias

para vivir hoy como si fuese el último día.

Pensamos con frecuencia en lo que no tenemos

cuando lo que ya tenemos no es poco

y desde luego  no hay que dar nada por hecho.

Gregorio Gigorro
Boceto para plato de la nueva serie de cerámica
para padres que aún se sienten niños,
2026





En Aranjuez a 3 de junio de 2026






 


miércoles, 6 de mayo de 2026

Cuesta abajo

 

Aquella mañana de abril era resplandeciente, la procesión de San Marcos adornado con flores salía de la iglesia, la banda de música tocaba; para ella era la cita ineludible de cada primavera, desde pequeña había acudido junto a sus padres y hermana a Santa María del Tiétar, un pueblecito de Ávila.

Bajando la calle le brotaron un montón de recuerdos, siendo aún muy pequeña se fijaba en los llamadores de bronce de las puertas, en las copas que coronaban las tapias de algún jardín, en las placas cerámicas de  un azul cobalto subido de tono enmarcando a la Virgen y el Niño, las sabrosas magdalenas del Señor Julio después de corretear entre los arroyos que atravesaban el caserío desde la sierra de Gredos.

Sintió una emoción profunda al darse cuenta que todo aquello que amaba, que le quitaba el sentio venía precisamente de allí.

Rememoraba los baños en la piscina de la Loli ahora sepultada bajo un bloque de pisos feos, muy frecuentes en tantos pueblos, las visitas para comprar leche en casa de Matilde pues había vacas en los prados, actualmente muchos de ellos sembrados de chalets.

Pero todo aquello fue languideciendo, los habitantes se hicieron viejos, había pocos niños, la gente emigró a la ciudad y el campo se quedó solo, no obstante los mejores recuerdos del pueblo de sus abuelos los guardó a cal y canto para siempre.

Aquellas personas volvieron, otras, forasteros construyeron segundas residencias entre el verdor del pinar o urbanizaciones en las afueras del pueblo, éste se llenaba los fines de semana, mal que bien la vida era animada esos días, a falta de la creación de puestos de trabajo.

Por cierto para abastecer de agua a tanta casa con piscina se construyó una presa en la parte alta del monte por lo tanto los arroyos dejaron de recorrer las calles.

La fiesta continuó en la plaza con rosquillas y limonada al son de la música como Dios manda, nadie bailaba, los niños brillaban por su ausencia, del Ayuntamiento salían los invitados de una boda árabe, ellos si reían, cantaban ajenos a lo que se celebraba delante de sus narices.

Es llamativo percatarse que aquellos que levantaron el pueblo, Castilla entera, ironías de la vida, ¡con lo que ha supuesto esta región para todo el país! resulta que es la gran olvidada, ellos que se levantaron después de la guerra ahora aquí como allá son los olvidados. Por el contrario a otros de culturas diferentes más bien dispares se les acoge y se les colma de facilidades, habiéndose encontrado todo muy mejorado. Si no se remedia serán el relevo en una tierra de la que ignoran su historia, cultura, sus costumbres y su idioma, de la que sin embargo se benefician.

Lo que no cuesta trabajo no se valora se da por hecho y que conste que nada es blanco ni negro, la realidad es que la la llamada integración social es muy díficil aunque haya excepciones.

Por el contrario si hablamos de las personas hispanoamericanas es harina de otro costal pues son cercanos a nuestra cultura, hablamos la misma lengua, tenemos una forma de vivir muy cercana; basta con darles trabajo para que la integración se consiga.

Mientras tanto aparte de mucha verborrea y buenismo no se hace nada firmemente para solucionarlo, vamos cuesta abajo y sin freno.

"Es lo que hay" se dice, lo que denota cierta resignación.

Un día seremos como el lobo y caperucita pero lamentablemente será tarde a tenor de lo que ya sucede en nuestro entorno.


Placa cerámica de la Virgen del Sagrario 
Siglo XIX



En Aranjuez a 6 de mayo de 2026