Hoy como ayer, el cortejo avanza por la calle, al son de las trompetas, los tambores y los atronadores vítores del gentío; todo el mundo celebra al unísono las galas que adornan al monarca dentro de la comitiva real, de pronto un niño subido a los hombros de su padre grita: "El rey está desnudo".
La mirada pura, espontánea, el iris donde todo se refleja sin filtros carente de prejuicios, de postjuicios da en el clavo. La verdad es desnuda, sencilla, lo más parecido a ella es cualquier niño, lleno de sinceridad, de intuición, limpio.
Ese es el camino para acercarse al arte, a la creación en todos sus ámbitos y a través de todos los tiempos; más tarde la educación nos enseñará cómo tenemos qué mirar, qué cara poner o qué opinión debemos dar ante una exposición o un museo y la frescura y la espontaneidad la vamos perdiendo a medida que crecemos a pesar de todo el ser humano tiende a la búsqueda de la belleza, de ese algo que eleva, trasciende, te hace volar a otros planos, otros mundos.
Pero la fealdad lleva instalada en demasiados lugares públicos, en los privados es otra cosa, entonces todo hay que explicarlo, justificarlo y nos olvidamos que la belleza, el arte en general aquello que te emociona no se explica se vive simplemente.
A propósito de ésto viene al pelo contar que se acaba de celebrar la 26 edición de Arco en Madrid, la feria más importante de arte contemporáneo de España, por si fuera de su interés, les diré que el Ministerio de Cultura ha adquirido para el Reina Sofía 17 obras de 14 artistas, de ellos 9 mujeres, por un coste de 402.760,00€ pues el valor siempre es subjetivo y por lo tanto siempre difiere del precio, pagado con dinero público por supuesto.
Se ha incrementado la presencia de mujeres en los fondos del Reina Sofía por lo visto éste es el primer criterio para las adquisiciones mencionadas además de potenciar el arte textil, arte relacional, performance y arte conceptual matérico; chúpate esa y se quedan tan anchos, ¿cómo se digiere todo ésto?, a no ser que nos vendan humo vacío, desnudo como el traje del rey alabado por sus sastres y coreado por el público, no sabemos si éste era espontáneo o recibió algún estipendio.
Ninguna referencia a la tradición que hemos recibido la cual es la mejor inspiración para la constante renovación incansable del hecho creativo, por lo cual no se hayan representados muchos artistas que la continuaron, dando importancia por lo visto a lo conceptual, actualmente la ideología reinante excluye a todas luces a los demás por sentir diferente.
Hace poco el mismo Ministerio declinó la compra de una escultura barroca y española por su precio desorbitado, por el contrario se continuó en el Museo de América con la labor ya comenzada de la llamada "decolonización", se puso en práctica la inclusión en la Biblioteca Nacional de Cataluña, nombre desacertado pues si el Estado es el español ese apelativo sobra.
En fín, es el signo de esta época, la última compra ya mencionada por parte del Reina Sofía engrosará los fondos, el patrimonio no sabría decir porque me consta que en los almacenes de dicho Museo duermen esperando para ser restauradas muchas obras, quizá por no saber como hincarlas el diente, a propósito de las adquisiciones o premios otorgados en muchas ocasiones y lugares dispares siempre he pensado que al jurado de dichos premios se les podía premiar también con ver sin descanso dichos galardones unos cuantos meses en sus casas.
En otras épocas convivían estilos distintos hablo de arquitectura, de música, de teatro, la ópera convivía con los entremeses sin problema, el palacio real de Madrid coincide con la construcción de la plaza mayor de Salamanca, lo popular y lo culto iban de la mano sin aparentes problemas, todos sabemos que para gustos los colores y todos tan contentos.
Ojalá llegué un día en que la vida con mayúscula esté por encima de los acontecimientos y cuando se ensalce el atavío del rey sea cierto, sin trampa ni cartón.

GREGORIO GIGORRO
Esbozo para bajoplato
Acrílico y rotulador de colores
2026





