domingo, 14 de diciembre de 2025

Renacer

 Ayer, el sol estaba ya en lo alto del cielo raso, empezaba a calentar la tierra, 

aunque muy de mañana había helado, 

el verde de los jardines amaneció cubierto de escarcha,

los coches también, la alfombra interminable de hojas

 pegadas al suelo como calcamonías.


Sin embargo el lirio del arriate lucía deslumbrante, 

vestido con sus mejores galas, 

se paró frente a él y pensó: la primavera no se va nunca

solo se adormece,

para tomar más fuerza hasta que llegue su hora.


Esa flor nos lo recuerda como la abeja cuando se hunde en la flor del níspero,

o los pájaros cantan temprano;

no,  no se ha ido.


Pero para darse cuenta de ello hay que pararse, 

entonces puedes ver un montón de insectos

revoloteando alrededor de una farola encendida,

un saltamontes en el borde de un canalón,

el último brote verde del limonero

o cuando suena el teléfono y un segundo antes pensaba en ti precisamente.


Por cualquier resquicio la luz se introduce empezando a florecer,  

a brillar intensamente.




En Aranjuez a 14 de diciembre de 2025