domingo, 22 de febrero de 2026

La honradez

 Recientemente se ha recuperado una pieza importante del inmenso patrimonio artístico español, robada en los años 70 concretamente en el 79 sustraída de la iglesia de Santa Eugenia en Astudillo (Palencia) pueblo hermoso como tantos otros diseminados por nuestro país.

En aquellos años y en los posteriores dicho patrimonio se encontraba a merced de los saqueadores profesionales, de los amantes de lo ajeno, famoso era en este sentido Erik el Belga que por cierto conocí durante una exposición celebrada en una sala de subastas de la capital.

Ni que decir tiene que actualmente las obras de arte se encuentran más controladas pero no para tirar cohetes ni mucho menos pues hay una cantidad ingente que conservar y por lo visto no es una prioridad de nuestros gobernantes aunque hay que resaltar Las Edades del Hombre que como sabéis se lleva a cabo desde hace tiempo en Castilla León, en cualquier caso me consta que se hacen esfuerzos encomiables.

El asunto que  nos ocupa es que gracias a una pareja de amantes, anticuarios de toda la vida, llamados y María Elizari y Juan Pedro Jiménez, con una labor meticulosa a lo largo de su vida han logrado rescatar esta escultura de Gil de Siloé, artista señero de la estatuaria del tardo-gótico devolviéndola a su casa, de donde nunca debió salir; la obra representa al Evangelista San Lucas en el momento de escribir a la cual acompañaban las de los otros tres Santos que no corrieron la misma suerte.

Dicha pareja como es natural recibía catálogos de subastas de todo el mundo, en una de ellas en Italia dieron con la pieza que podrían haber adquirido razonablemente para después ponerse en contacto con un particular y con ello ganar una suma considerable, lo digo porque esa práctica existe, hay personas que enloquecen cuando se enamoran de algo hermoso y lo adquieren para su exclusivo disfrute.

El descubrimiento de la pieza más arriba indicada y desaparecida hace muchos años hizo que estos dos amantes alertarán a la Guardia Civil, ni que decir tiene que se hicieron las pesquisas pertinentes, que pasó un tiempo y que finalmente el desenlace fue feliz.

Podrían haberse digamos enriquecido, no hubiera pasado nada sin embargo primó la honradez y actualmente San Lucas se puede disfrutar en el Museo Diocesano de Palencia junto con una pléyade de obras maestras.

Bravo y mil veces bravo para estos anticuarios verdaderos amantes de la belleza porque no todo es el dinero, no todo tiene que ser ganancia, ganar para ellos es otra cosa bien distinta.



En Aranjuez a 22 de febrero de 2026