El frío húmedo calaba hasta los huesos,
el aire era intensamente puro como el silencio,
los cañaverales resguardaban la laguna,
se sentía el ruido del agua risueña,
desbordándose sin prisa,
hasta precipitarse en un salto sonoro,
las botas se hundían en el barro,
silencio nada más que silencio,
los patos aún dormían,
de vez en cuando el ruido de un coche al otro lado,
rompía la serenidad del lugar;
desde un altozano se vislumbraba el agua quieta,
escondida entre una llanura de juncos,
desde allí todo se veía vaporoso,
al fondo timidamente el sol luchaba por lucir sin mucho éxito;
a esas horas el silencio persistía,
el agua continuaba deslizándose,
algún pato nadaba,
algún coche pasaba por la cercana carretera.
Todo pasa, todo discurre ajeno a él,
a tí, a mí, a cualquiera de nosotros.

GREGORIO GIGORRO
"El discurrir"
Boceto de caballo
Acrílico y tinta sobre papel
Firmado y fechado en 2026
En Aranjuez a 11 de enero de 2026
Gracias Gregorio, comenzamos bien el nuevo año 2026 con tu precioso boceto del caballo 👌
ResponderEliminarQué bonito poema y boceto de caballo! Enhorabuena y feliz domingo. Prima M Carmen Cuns
ResponderEliminarMomento bello y poético . Empiezas el año con la puerta abierta a la hermosura. Seguirá el arte entrando por tu puerta. Feliz año
EliminarUna entrada preciosa tanto en el texto como en ese boceto que has realizado con esmero y con cuidado.
ResponderEliminarUn abrazo
Me encanta lo que haces! 👍👏👏
ResponderEliminarCuanto talento, precioso
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