jueves, 30 de noviembre de 2017

La boda


Goyete, ¿dónde está el bolso que me compraste? Gritaba agarrada a la baranda del patio.
¡Yo, sin bolso no voy a la boda!, añadió desgañitándose. Me puse como loco a buscarlo, afortunadamente lo encontré enseguida.
Mi abuela Arsenia se puso contenta y el resto de la familia respiró tranquila; ella era así, cuidaba cualquier detalle, comía lo mejor para su salud, le gustaba ir a misa diariamente, visitar a su amiga Rafaela y peinarse una vez por semana en la peluquería. Con frecuencia me decía que todo era mentira, solo daba crédito a lo que había visto, muy a pesar, he comprobado que era verdad en parte.
Transmitía paz y templanza, que sus hijos y nietos recogían con gusto, junto a mi abuelo nos sostenían al resto, estábamos unidos o eso creía yo.
Me contaba los viajes que había hecho con su marido, lo mismo que a los lugares donde le había llevado yo;  nunca se negaba a probar algo que desconociera, al contrario, disfrutaba lo mismo yendo a una verbena, a un chino o al Museo del Prado.
Era genio y figura hasta la sepultura, aunque se iba apagando siempre le quedaba el resquicio de, a ver si conozco a la niña, hijo; cuando esto sucedió, a  ver si la veo hacer la comunión, siempre había un a ver si... por si acaso. No le gustaba nada el invierno, por eso aguantó hasta la primavera y se apagó despacito como una pavesa.
Me acuerdo de ella muy a menudo, la recuerdo con cariño, tierna y serena. ¡Qué guapa estaba con el bolso en la boda de su nieta!, contenta como si estrenase zapatos nuevos, como una niña.
Los seres queridos no mueren del todo porque perviven en nosotros, morirán el día que nos vayamos, pero otros seres nos guardarán en su memoria y así hasta el final de los tiempos, como la vida mismamente.
GREGORIO GIGORRO
GREGORIO GIGORRO
Pisapapeles.
2017


En Aranjuez a 1 de diciembre de 2017


domingo, 26 de noviembre de 2017

La gloria


¡Hay tantos hombres en usted!
El franciscano, el cardenal, el erudito, el estadista, el capitán...
Parafraseando a Henry de Montherlant, en el Cardenal de España, obra dedicada a Cisneros por el autor antes mencionado.
Es verdad, son tantas las facetas que esto, no es sino una reseña del estupendo libro dedicado a nuestro personaje por Joseph Pérez, premio Príncipe de Asturias en Ciencias Sociales; solamente el apartado que corresponde a la fundación de la Universidad de Alcalá merecería un extenso ensayo, si en vida consiguió el respeto y prestigio en Europa, con su muerte alcanzó la gloria. A raíz de su defunción volvieron otra vez los corruptos con Francisco de Cobos a la cabeza que llegó a ser secretario del Emperador, los vecinos de Alcalá hartos del ambiente digamos licencioso creado por la Universidad, del nepotismo que mostró hacia su familia, hizo crecer sus protestas y acogieron con alivio su desaparición; la mayoría de su sus colaboradores más allegados cayeron en desgracia, los desordenes aumentaron hasta desembocar en la guerra de las comunidades. Su muerte supuso la puerta abierta a todos los excesos, protagonizados por los partidarios de Felipe el Hermoso, ahora cercanos al Príncipe Carlos.

Éste destituyó a Diego López de Ayala quien lideraba el ideario Cisneriano y se fió de Cobos.


A partir de 1550 se reivindica la figura de Cisneros recordando lo que hizo por la Iglesia, España y la cultura, en este sentido hay que destacar una serie de biografías entre las que destacan la escrita por Juan de Vergara y continuada por Alvar Gómez de Castro, otra valiosa es la de Quintanilla, quien fue postulador para la beatificación de Cisneros, hecho que se intentó en diferentes ocasiones y que finalmente en el XVIII Azara, Embajador en España, cerró el proceso.

En Francia a mediados del XVII aparecen biografías importantes como las de Baudier, Féchier y Richard. Más tarde Fénelon en el Diálogo de los Muertos, se trata de conversaciones en los infiernos entre varios personajes importantes en la historia, describe una conversación entre Cisneros y Richelieu que titula "La virtud vale más que el linaje"; es de destacar que en todas las biografías aparecidas nuestro personaje se le muestra superior a Richelieu, pues el primero colocó siempre el bien común por encima de los intereses particulares, preconizados por el segundo.

La fama de Cisneros continua en la Ilustración llegando a  estrenarse en 1960 "El Cardenal de España" en la comedia francesa en París, trata de los últimos días de su gobierno, él se enfrenta a la Reina Juana, mientras espera a Carlos, que por fín anuncia que no vendrá.

El hecho es que transcurridos 500 años, sigue vivo en la memoria y para que ésta no se pierda sino que se acreciente, dedicar una exposición a un persona de su altura es más que merecido, por lo cual la visita a exposición celebrada en Toledo es obligada y  para volver a dicha ciudad sobran razones.

GREGORIO GIGORRO
Universidad de Alcalá de Henares
(Detalle de su fachada)


En Aranjuez a 26 de noviembre de 2017



domingo, 12 de noviembre de 2017

El Cardenal Cisneros



Recorre con detenimiento el sepulcro de este español eminente, reparando en el derroche de iconografía renacentista que tanto le recuerda al del Príncipe Juan en Ávila; el primero maltratado por la guerra civil pues estuvo ardiendo días transformando el frío mármol en cálido yeso. Ahora lo encontramos en la capilla, soberbia por cierto, de la Universidad de Alcalá, antaño en La Magistral de la misma ciudad.

No deja de pensar en lo mucho que hubiese cambiado la política española si el primogénito de los Reyes Católicos no hubiese fallecido tan joven, la Casa de Austria no se habría entronizado en nuestro país o si el Príncipe Carlos le hubiese llegado a conocer, ya que éste desembarcó en Villaviciosa el 19 de septiembre de 1517 y la muerte de Cisneros se produjo el 8 de noviembre del mismo año. El séquito que acompañaba al Príncipe no tenía ningún interés en que se tuviera lugar el encuentro entre ambos. 

Parece probable la fecha de su nacimiento hacia 1436 en Torrelaguna, vive practicamente en la sombra hasta 1492 en que es nombrado Confesor de la Reina Isabel, sustituyendo en el cargo a Fray Hernando de Talavera que pasó a desempeñar el de Obispo de la recién estrenada Diócesis de Granada. 

Cuentan que gracias a un tío suyo, Clérigo en Roa le inició en el aprendizaje y en el interés por el saber, más tarde estudió Leyes y posteriormente Humanidades en Alcalá. Es hacia 1484 cuando se produce un cambio radical en la vida de este hombre, pues ingresa en los franciscanos en la rama de los observantes, opuesta a los claustrales, cumpliendo a rajatabla de por vida los votos de pobreza, obediencia y castidad. El ascenso se produce en 1495 al ser nombrado Arzobispo de Toledo, a la muerte del Cardenal Mendoza, su mentor. A partir de ese momento los acontecimientos le son favorables colocándole en un lugar importantísimo en la historia.

Es difícil sintetizar una existencia tan compleja ya que cultivó multitud de facetas en un momento fundamental para la construcción del primer Estado Moderno.

Yo destacaría como fundamental en su ideario la importancia dada al bien público sobre el particular, por ello se vio envuelto en un montón de disputas, de negociaciones, siempre poniendo sus miras en fortalecer el poder real, debilitando a la nobleza levantisca, en favor de la gente menuda; así acometió todas las reformas posibles debido a su cargo, utilizando la diplomacia cuando la ocasión lo requería del mismo modo que la fuerza.

No le debió de resultar nada fácil compaginar la austeridad franciscana con el boato que conllevaba desempeñar el Arzobispado de Toledo, como tampoco velar por el bien común a la vez que se le acusaba de nepotismo, al favorecer a su familia.

De las mútiples obras que llevó a cabo, una de ellas fue la creación de pósitos, para impedir la hambruna del pueblo, levantados en principio en Toledo, Alcalá, Torrelaguna y Cisneros, a la vez que defendía la agricultura, en este sentido encargó  un libro a Gabriel Alonso de Herrera, amén de llevar a cabo una serie de actuaciones en Alcalá; también fue defensor de un proteccionismo económico, limitando las exportaciones de lana al exterior y fomentando las manufacturas de tejidos en nuestro país, procurando no depender tanto de las importaciones de éstos, provenientes de los Países Bajos.

Otra labor primordial fue la reforma del Arzobispado en Toledo, así como la del Clero, intentando elevar su nivel cultural, por esa razón creó la Universidad de Alcalá con un cariz netamente religioso, fomentando las lenguas orientales para mejor comprensión de la Sagrada Escritura, dando como fruto la Biblia Políglota y teniendo entre sus colaboradores a Antonio de Nebrija, utilizando para sufragar dichas empresas las cuantiosas rentas de la rica Diócesis que ostentaba.

Ejerció en dos ocasiones la Regencia del Reino en 1506 a la muerte de Felipe I, esposo de doña Juana de Castilla, anulando todas las mercedes que éste había concedido a sus partidarios; Cisneros se hace cargo del gobierno debido a las condiciones de la salud de Juana y a la ausencia de Fernando, su padre,  preocupado por sus posesiones en Italia, del que por supuesto obtuvo el beneplácito para ocupar el puesto mencionado.

Al regresar el Rey Católico, premió la lealtad de Cisneros, recordemos que a la muerte de Isabel al Rey se le había expulsado del Reino que había gobernado con ella, con su vuelta el castigo cae sobre sus enemigos en tanto que al Regente le nombra Cardenal de Santa Balbina en 1507. La pocas simpatía que Fernando mostraba por Francisco no le impidió al primero reconocerle como el gran estadista que era.

La nueva dignidad recién estrenada complicaba aún más la vida de este Franciscano de corazón.

Segunda Regencia: Don Fernando murió en Madrigalejo en 1516, en su testamento se recoge que debido a la incapacidad de Juana, nombra a su hijo Alonso que era Arzobispo de Zaragoza, Gobernador de Aragón y a Cisneros de Castilla; mientras su nieto el Príncipe Carlos no viniera a España, a la sazón vivía en Flandes. Aún más se confirma el aprecio que tenía el Rey por el Cardenal. De esta manera estuvo gobernando hasta que la Parca vino a buscarle como diría Joan Manuel Serrat en su inolvidable "Mediterráneo".

Continuará.....

GREGORIO GIGORRO
Si vais a Toledo, os recomendamos esta exposición.
Del 8 de noviembre de 2017 al 18 de febrero de 2018



En Aranjuez a 12 de noviembre de 2017


domingo, 5 de noviembre de 2017

La fuente


Ahora casi todo se hace para usar y tirar, los alimentos suelen ser atractivos para la vista pero insulsos para el gusto; las relaciones humanas cada vez son más difíciles, poco comprometidas  y menos duraderas. La mayoría de las intervenciones del hombre se planean a corto plazo: las carreteras, las leyes, las obras de cualquier índole suelen ser pacatas, gratuitas, provincianas, sin lustre ni fuste.

A nadie se le pasa por la cabeza realizar algo sólido, útil, que transcienda en el tiempo, que podamos seguir utilizando en la actualidad, como el Derecho Romano, pongo por caso.

Hace tiempo, un puente moderno estaba sufriendo "mejoras" en su estructura, una indicación decía así: "Atravesar el puente romano en vez del de hierro"; los ejemplos son copiosos en este sentido. Les voy a transcribir lo que leí en una fuente en la cual se habían colocado dos leyendas, la primera en latín y más abajo otra en castellano, después de estampar los nombres de los benefactores de la obra se podía leer: "Se condujo hasta aquí el agua, se construyeron ésta y la más cercana fuente, se reparó el puente de Alcántara y se hermoseo el próximo delicioso paseo de árboles, para mayor comodidad y recreo del público, para ilustre ornamento de la patria, para monumento del buen gusto. Año de 1786", es decir bajo el reinado de Carlos III, dicha fuente se encuentra a las afueras de Toledo, sigue existiendo, continua cumpliendo la función para la que fue creada.

¿Nosotros en qué vamos a contribuir para mejorar nuestro mundo?, ¿qué va a quedar en pie, si cada dos por tres hay que arreglarlo?

Quizá deberíamos rastrear en nuestra historia sin ir más lejos, a buen seguro existen claves aprovechables para elegir lo mejor y adaptarlo a la actualidad, porque para peor siempre lo ha habido.

Convento de las Concepcionistas
Toledo

En Aranjuez a 5 de noviembre de 2017



¿Y tú, qué crees que podríamos aprovechar de nuestra historia para trasladarlo al momento actual?

Se admiten sugerencias



domingo, 29 de octubre de 2017

Arrópame


Después de  recorrer muchos caminos,
subir hasta la cima de las montañas,
cruzar desiertos ardientes y solitarios,
llegar a veredas frondosas,
y  pasear por llanuras,
donde a veces discurrían ríos caudalosos.

Un buen día, me posé en tu mirada serena,
en tus ojos chispeantes,
que destilaban una curiosidad arrolladora.

Desde aquel momento irrepetible,
mágico por demás,
juntos comenzamos a caminar con el mismo horizonte,
dos miradas dirigidas hacia el mismo punto.

Hemos esquivado tropezones,
caído en socavones, 
navegado a través de mares procelosos,
a veces bajo tormentas rabiosas,
pero después siempre viene la calma,
incluso, otras hemos conseguido la ansiada paz,
se dice que  veinte años o más como tú bien sabes,
no son nada,
la verdad es que han pasado tan deprisa,
que nos han sabido a poco.

Sigue arropándome bajo el manto de la noche,
sintiendo el cielo inmenso, indiferente,
tan ajeno a nuestras vidas.

GREGORIO GIGORRO
GREGORIO GIGORRO
"En la Concha"
Acrílico sobre tablilla entelada
Firmado y fechado en 2016
Medidas: 24 x 18 cm

En Aranjez a 29 de octubre de 2017

domingo, 22 de octubre de 2017

Sombras


Jugaba moviendo la mano de un lado a otro, a medida que subía el brazo,
cuando de pronto, observó su sombra sobre el asfalto, se paró reconociéndose,
jugando con esa réplica plana que repetía sin cesar sus movimientos.
Disfrutaba como un niño haciendo esas y otras tantas tonterías, 
él no se asustó de su propia sombra, 
pensaba en Bucéfalo, bueno pero era solo un caballo aunque eso sí, famoso,
pues perteneció a Alejando Magno.

La sombra del viento, La sombra de los días, La sombra de lo que fuimos,
títulos recientemente leídos que le habían encantado;
sol y sombra, ah, no es un libro, es una combinación de anís y coñac,
que le llevaba hasta su infancia, acordándose de cuando su padre estaba en el bar.

Las luces y las sombras nos acompañan desde pequeños hasta el final,
siempre que hay luz, hay sombra proyectada por la persona a lo largo del día 
y de todos los días de nuestra existencia.

Es mejor estar a la sombra de un sombrilla donde cobijarse,
en vez de tener fantasmas pululando en la cabeza,
aunque puedes tener la suerte de que éstos se vayan mareados,
y te dejen tranquilo mirando al mar.

GREGORIO GIGORRO
GREGORIO GIGORRO
"Estamos preparados"
Acrílico sobre lienzo
Firmado y fechado en 1996
Medidas: 60 x 81 cm

Banco Imágenes Arte Contemporáneo Español
@Vegap


En Aranjuez a 22 de octubre de 2017

lunes, 9 de octubre de 2017

Sicilia


Las mejores fotos, las guardamos como oro en paño, sólo nos pertenecen a nosotros.

¿A quién le importan?, por ejemplo, el delicioso paseo, recorriendo los palacios de la Vía Maqueda, una de las calles principales de Palermo y de las más ruidosas, o  lo bien que nos encontrábamos a la sombra del claustro de la iglesia La Magione, de parecida factura que el de Monreale, pasear por La Vucciria, el popular mercado donde te compraste una pamela y compartimos platos sencillos que expendían los vendedores ambulantes.

Esa tierra, es el paraíso de los lechuzos, así que después nos tomamos una cassatta siciliana en Mazzara que nos quitó el sentio, más tarde nos enteramos que era la pastelería preferida de Lampedusa, autor del Gato Pardo.

La quietud de la noche, las lucecitas sobre la bahía de Palermo, las lejanas islas Eólicas, volcánicas todas ellas, el olor a jazmín y mirto del frondoso jardín, amén de otras cosas, no lo capta ninguna cámara; todo esto mientras te tomas un café en el Hotel Villa Iglea, establecimiento caro aunque bien merece una visita por todo lo anterior. Tampoco los platos suculentos a base de pescado, me gustan los nombres como scaloppino di pesce spada y polpette di sarde, en un restaurante que anteriormente fue un palacio barroco.

Ni mucho menos salen el gusto al sumergirte en las aguas  turquesas y cristalinas en la playa de Mondello. Pero sí, las fotografías en el Museo de Messina donde se guardan obras de Antonello que nos recuerdan al que custodia el Museo del Prado. O la vista del Teatro de Taormina detrás y abajo la bahía de Naxos, por cierto la primera fundación griega en el siglo VII a.c. y arriba siempre el Etna majestuoso; en el mencionado Teatro se celebra todos los veranos un festival clásico, como en el de Mérida en España.

¡Qué guapos salimos bajo la fuente del Elefante en la Catedral de Catania!, un trasunto de la que hizo Bernini en Roma.

Menudo espectáculo sobrecogedor ofrecía aquella mañana, el Valle de los Templos en Agrigento, salpicados entre olivos, almendros y con pocos turistas a esas horas.

A pesar de terremotos, bombardeos y expolios no han podido con el  de la Concordia, magnífico ejemplar del siglo V a.c., es uno de los mejores conservados de la antigüedad, entre otras cosas porque fue convertido en iglesia; estas excavaciones no son las únicas existentes, se gesta Selinunte, también merecen una detenida visita.

Quién pudiera regresar a esa isla cuando llega la primavera y se celebra la fiesta del almendro en flor entre tan imponentes vestigios.

Mientras tanto nos tomamos una copa de vino de la bodega Tenuta Donna Fugata Di Contessa en Tellina, mientras que volvemos a recordar al autor del Gato Pardo, pues en dicha obra se describen los viñedos para elaborar dicho caldo en Marsala; los museos guardan el alma antigua y en las bodegas ya desde el siglo XVIII nos aguardan el poso del tiempo.

Sicilia, antigua hasta decir basta, habitada desde tiempos remotos por los elimios hasta llegar a los aragoneses, sin olvidar a fenicios, cartagineses, griegos, romanos, normandos, a través de una dilatada historia han dejado una impronta importante en este lugar del mediterráneo.

Sacudida por terremotos, por bombardeos, abandono de siglos, siempre casada con el mar azul, de aguas transparentes y vigilada desde lo alto por el Etna.

Fascinante lo mires como lo mires.

GREGORIO GIGORRO
GREGORIO GIGORRO
"La pareja"
Acrílico sobre cartón
Firmado y fechado en 2017
Medidas 35 x 50 cm

En Aranjuez a 9 de octubre de 2017